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2.-EL COLAPSO EN EL MUNDO ANTIGUO.
Una vez examinadas algunas de las corrientes historiográficas que han
estudiado el problema del colapso en las culturas antiguas, la siguiente
cuestión se determinaría en saber que culturas en la antigüedad, han
sufrido dicho colapso. Los trabajos realizados por diversos
investigadores muestran cierto consenso sobre que culturas han
sufrido una crisis de estas características. Un marco histórico de este
tipo de estudios se determina en la transición del Bronce Final en todo
el Mediterráneo alrededor del año 1200 a.C. Dicho colapso se manifiesta
por el desarrollo de una Edad Oscura de varios siglos de duración. La
tradicional estructura cronológica de la antigüedad del mediterráneo, se
ha enfrentado, en estos últimos años, con el desarrollo de las técnicas
de datación y de su mayor familiarización y uso en las investigaciones
arqueológicas. De esto, se ha derivado que algunos investigadores
establezcan modelos alternativos de desarrollo regional que no terminan
de cuadrar con las cronologías más tradicionales. El trabajo de James
para todo este período supone un primer grito de atención sobre este
problema (James 1993).
Independientemente a la polémica suscitada por el libro de James que
califica a la Edad Oscura del Bronce Final como ilusoria42 , creo que la
discusión se determina por la consideración de niveles macroregionales,
regionales y locales. A niveles macroregionales y en períodos históricos
diferentes se observan fenómenos de colapso en diversas áreas: en la
zona del Mediterráneo y en el Próximo Oriente, en el Lejano Oriente, en
Mesoamérica, los Andes y Norte América (Tainter 1988). El análisis del
colapso de una cultura no puede desligarse del análisis del impacto en
áreas regionales y locales. No necesariamente hay que considerar que el
fenómeno de una crisis pudo suponer una oportunidad para otros
42 “Las Edades Oscuras resultantes y todas sus ramificaciones vienen a ser en realidad una
descomunal metedura de pata académica, perpetuada por la conveniencia de una cronología
al parecer fiable , así como por la gran complejidad de los temas tratados (James 1993:302)”.