Otros filósofos griegos también buscaron respuestas a estos interrogantes.
Anaximandro (600 a. C.)
Anaximandro afirmaba en su
teoría que la Tierra era una
columna cilíndrica totalmente
quieta, rodeada de aire y
ubicada en el centro del
Universo.
La razón por la cual la Tierra
estaba quieta era que,
estando en el centro del Universo,
no había ningún motivo para que se moviese para uno u otro lado.
Esta teoría permaneció en la cultura occidental por casi dos mil años.
Platón de Atenas (428 - 347 a. C.)
En su teoría, la Tierra era redonda y estaba en reposo en el
centro del Universo.
Platón separó las leyes celestes (del cielo), de las terrestres.
Es decir, algunos hechos físicos, como por ejemplo el
movimiento de los planetas, responderían a leyes distintas
de las que dominan los movimientos en la Tierra. Recién
muchos siglos después Isaac Newton (1642-1727), explicaría que en todo el
Universo rigen las mismas leyes físicas.
Aristóteles (384 – 322 a. C.)
Aristóteles, tal como su maestro Platón, creía en una Tierra esférica
y quieta en el centro del Universo. También suponía que las leyes
de movimiento de los cielos eran diferentes de las terrestres.